Maykel Herrera Pacheco

Maykel Herrera Pacheco

Camagüey, Cuba, 1979

Correo: maykelherrera@gmail.com

Graduado de la Escuela Profesional de Artes Plásticas de Camagüey. Especialidad Pintura y dibujo 1993-98. Siendo muy joven una de sus obras “Desnudo de Juan Pablo II ” es escogida para la Revista Especial que, con motivo de la visita del Papa realizada a Cuba en 1998, fuera editada en nuestro país. Ha impartido talleres de Dibujo, Pintura y Apreciación de las artes en proyectos comunitarios de Vertientes, Camagüey, Ciudad de la Habana y en instituciones de diversas partes del mundo. Ha sido profesor de Dibujo y Pintura de 3er y 4to años en la Escuela Profesional de Artes Plásticas de Camagüey. Ha realizado trabajos de curaduría en exposiciones personales y colectivas dentro y fuera de Cuba.

Cuenta con más de 30 exposiciones personales y ha formado parte de múltiples proyectos colectivos.

Su obra se incluye en varias colecciones privadas en países como Alemania, Francia, España, EE.UU. , Suiza, Dinamarca, México, Puerto Rico, Canadá, Italia, Inglaterra, Bahamas, Colombia, República Dominicana, Grecia, Costa Rica, Andorra, Argentina, Japón, China, Holanda, Bélgica, El Líbano, Brasil. Etc.

Obtuvo el premio World Quality Commitment en la Categoría Oro, de la Convención Internacional BID a la Calidad, Innovación y Excelencia. París, Francia, 2014.

EXPOSICIONES PERSONALES:

2016 “Puzzle”. Hotel Parque Central. Invitado de Iberostar. FIT Cuba 2016.

2016 “Puzzle”. Aniversario de Antonia Eiriz. Casa Antonia Eiriz. La Habana. Cuba.

2016 “Fuera de juego”.  Hotel Panorama. La Habana Cuba.

2015 Entrega de una obra a Armando Hart Dávalos. Por el XX Aniversario de la Sociedad Cultural José Martí. En el Museo Nacional de Bellas Artes.

2015 “Fuera de juego”.  XII Bienal Internacional de La Habana. Hogar Materno “Doña Leonor Pérez Cabrera”. La Habana Vieja.

2015 Donación de Obras para la Ceremonia de Premiación de los concursos Nicolás Guillén y A. Carpentier  en la Feria Internacional del Libro.

2015 “14 de febrero”. Con Bárbara Sánchez Novoa como invitada. Gato Tuerto. La Habana. Cuba.

2015 Premiación de una obra al Campeón del mundo en el Iron man. La Habana. Cuba.

2014 Premio UNICEF con una obra a la película Conducta, en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana. Cuba.

2014 Donación en metálico al Centro de Rehabilitación Infantil Zenén Casas Regueiros. La Habana Vieja. Cuba.

2014 Verso a Verso”. Templete. Habana Vieja. La Habana. Cuba.

2014 “Verso a Verso”. Creación y Dirección general de un mega Concierto con la participación de Gerardo Alfonso, Raúl Torres, Lyn Milanés, Luna Manzanares, Ivette Cepeda, David Blanco, Miriela Moreno, Polito Ibáñez, David Torrens, X Alfonso, Tony Ávila, Buena Fe y Descemer Bueno. Con el propósito de donar los fondos recaudados a los Oncológicos Infantiles y a las casas de niños sin amparo familiar. Karl Marx. La Habana. Cuba.

2014 “Verso a Verso”. Exposición en la galería del Teatro Karl Marx. La Habana. Cuba.

2013 “La verdad parece un cuento”. Art Rageous Gallery. Miami. EE.UU.

2013 “Fiesta de Príncipes”. Por el Aniversario 499 de la fundación de la Ciudad de Camagüey. Camagüey. Cuba.

2013 “Sintonía de un patrimonio”. Homenaje al 14 Aniversario de la Emisora Habana Radio. Casa Museo Carmen Montilla. La Habana. Cuba.

2012 “Sonido para ver”. Con motivos de la Primera  Bienal de la Radio Cubana.

2012 Intervención Pública en la Embajada de Bolivia y Venezuela en Berlín,  Alemania. El día de las puertas abiertas en Berlín.

2012 “La verdad parece un cuento”. EAGL Gallery. Berlín. Alemania.

2012 “La verdad parece un cuento”. A propósito de la portada de la revista Opus Habana. Palacio de Lombillo. Habana Vieja. Cuba.

2011 “Un minuto de silencio”. Proyecto personal de Curaduría. Casa Museo Oswaldo Guayasamín. La Habana. Cuba. Artistas integrantes: Roberto Fabelo, Pedro Pablo Oliva, Flora Fong, Eduardo Roca (Choco), Zaida del Río,  Alicia Leal, Juan Moreira, Ileana Mulet, Alexis Leyva (Kcho), Ernesto Rancaño, Cristian González, Eduardo Abela, Agustín Bejarano, Aziyadé Ruíz, Vicente R.Bonachea,  José Omar Torres, Rubén Rodríguez, Carlos Guzmán, Ángel Ramírez, Alex Castro, Ernesto Garcia Peña, Nelson Domínguez, Estereo Segura, Ever Fonseca, Roberto Diago,  Adigio Benítez, José Fúster, Áisar Jalil, Ramón Casas, Roberto Chile, Maykel Herrera.

2010 “Retrospectiva.” Hotel Museo. Casa Turquesa. Cancún. México.

2010 “No veo nada”. Galería Galiano. Ciudad de La Habana. Cuba.

2009 “Utopía”. Londres, Inglaterra.

2009 “Sazón Completo”. Gato Tuerto. Habana. Cuba.

2008 “Fiesta de Príncipes”.Radio Rebelde. ICRT. La Habana. Cuba.

2008 “La piedra de mi zapato”. París, Francia

2008 “Fiesta de Príncipes”. Casa Central de la FEU. .Habana. Invitados a intervenir las obras: Silvio Rodríguez,  Carlos Varela, Amaury Pérez, Sara González, Gerardo Alfonso, Alfredito Rodríguez, Liuba María Hevia, Albertico Pujol, Blanca Rosa Blanco,  Fernando Pérez, Carlos Ruiz De la Tejera,  Iván Pedroso, Filiberto Azcuí,  Franco Carbón, José Rubiera, Marino Luzardo, Diana Balboa.

2007 Retrospectiva. Embajada de Canadá. Habana. Cuba.

2007 “Príncipes Enanos”. Galería La Acacia. Habana. Cuba.

2005 “Quimera en riesgos”. Pinacole Building. Miami Beach. EE.UU.

2005 “Apariencias”. Centro cultural. Roma. Italia.

2004 “Apariencias”. Rambla de las flores. Barcelona. España.

2004 “Anquilosis”. Centro de arte  contemporáneo. San Juán. Puerto Rico.

2003 “…, luego existo”. Toronto. Canadá.

2002 “…, luego existo”. Art Contemporain Center. Pinacole Building. Miami Beach. EE.UU

2002 “…, luego existo”. Hotel St’ John’s. Ciudad de La Habana. Cuba

2001 “…, luego existo”. Galería Alejo Carpentier. Camagüey. Cuba

2001 “Ysla for ever”. Proyecto EJO. Camagüey. Cuba

2001 “Suspiro en el aire”. Casa de la Cultura. Vertientes. . Cuba

2000 Sorpresa de un legitimador. Rambla de las Flores. Barcelona. España.

2000 “Ysla for ever”. Galería Julián Morales. UNEAC. Camagüey. Cuba

1999 “Paisajes”. Museo Municipal. Vertientes. Cuba

1998 “Retratos”. Casa de Cultura. Vertientes. Cuba

1997  “Retratos de Jesús Suárez Gayol”. Museo Estudiantil. Camagüey. Cuba

1995 Exposición de Dibujos. Jornada Científica. Escuela de Música José White. Camagüey. Cuba.

EXPOSICIONES COLECTIVAS:

2015 Exposición Homenaje a Antonia Eiris. La Habana. Cuba.

2014 “Aniversario del Gato Tuerto”. Gato Tuerto. La Habana. Cuba.

2012 ” 50 Aniversario de Radio Enciclopedia.” Emisora Radio Enciclopedia. La Habana.

2012 “Crear dos, tres, muchos Che…” Casa del ALBA cultural. La Habana.

2012 “Primer Encuentro de Expresionismo Antonia Eiriz”. Maykel Herrera estuvo invitado junto a Pedro Pablo Oliva, Nelson Domínguez, Flora Fong, Ernesto García Peña, Ever Fonseca y Eduardo Roca (Choco).

2012 “Preview Berlín”. Berlín. Alemania. Bipersonal de Maykel Herrera y Rigoberto Mana.

2012 “Berlin Art Week”. Berlín. Alemania.

2012 “Salón Berlín”. Berlín. Alemania.

2012 ” Arte Cubano”. Eggersberg. Alemania.

2012 ” Ida y Vuelta”. EAGL Gallery Berlín. Alemania.

2012 “Colores de Cuba” EAGL Gallery. Berlín. Alemania.

2012 Donación de obras al Instituto Cervantes de Berlín, Alemania. Por el día de la lengua Española en Europa. Junto a la Premio Nacional de Literatura Nancy Morejón y a los artistas de la plástica Juan Arel y Julia Valdez.

2012 Intervención Pictórica dentro de la Conferencia Magistral de la Premio Nacional Nancy Morejón, en el Instituto Cervantes de Berlín. Alemania.

2012 “Kubanische Kunstler”. Stuttgart. Alemania.

2012 “Que bueno que están con nosotros”. Gato Tuerto. La Habana.  Cuba.

2011 Mural Colectivo. Artex.

2011 “Naples Fair”. Naples. Florida. EE.UU.

2011 “Urban Dreams”. Kavachnina Contemporary Gallery.  Miami, EE.UU.

2011 “Intimidades públicas”. Galería Teodoro Ramos. La Habana. Cuba.

2011 “Un minuto de silencio”. Proyecto personal de Curaduría. Casa Museo Oswaldo Guayasamín. La Habana. Cuba.

2010 “Intervención en Concierto de Emir Santa Cruz”. Museo Nacional de Bellas Artes.

2010 “Casabe y Matajíbaro”. Museo Ignacio Agramante. Camaguey.

2010 “Eslabón Malasia”. Gallery Seni Johor. Malasia.

2010 “Profecía”. Galería 23 y 12. La Habana. Curaduría de Roberto Chile.

2010 “Reflexions of Cuba.” Kuala Lumpur.  Malasia.

2010 ” Este Hombre es mi amigo.” Pabellón Cuba. 9no Congreso UJC. La Habana.

2010 ” Este Hombre es mi amigo.” Museo Municipal de Gibara. Holguín 8vo Festival de Cine Pobre.

2010 ” Este Hombre es mi amigo.” Escuela de Formación Integral José Martí. Actividad Central del MININT por el natalicio de José Martí.

2010 “Eslabón I.” Galería Servando Cabrera Moreno. La Habana.  Cuba.

2010 “Colores de Cuba.” Estado de Selangor. Malasia

2010 “Encuentros II”. Galería de Arte  Luz y Oficios, Ciudad de la Habana.

2010 “Homenaje al Gato Tuerto por su 50 aniversario.” Museo Nacional de Bellas Artes. Artistas: Ever Fonseca, Nelson Domínguez, Zaida del Río y Maykel Herrera.

2010 “Exposición de pequeño formato.” Galería del Gran teatro de la Habana.

2010 “Eslabón II”. Embajada de la República de Argentina. La Habana. Cuba.

2010 “In-Cuba-te.” Cancún. México.

2010 Muestra de arte cubano en Cancún. México.

2010 “Eslabón III.” Galería Angelus. YETI. La Habana. Cuba.

2010 Salón internacional de Arte contemporáneo de Marseilla – FRANCIA

2009 ¨Grandes que hacen pequeño¨. UNEAC. Camaguey.

2009 Este Hombre es mi amigo. Memorial  JOSÉ  MARTÍ. La Habana.

2009 Contemporary Cuban Art in Malaysia.

2009 Feria de Arte de Shanghái. China.

2009 Intervención en concierto de Gerardo Alfonso y Augusto Enríquez. La Zorra y el Cuervo. La Habana.

2009 Intervención en concierto de Lin Milanés. La Zorra y el Cuervo. La Habana.

2009 Arte Cubano en Portugal.

2009 Contemporary Cuban Art in Malaysia. Ciudad Kuala Lumpur.  Malasia.

2009 Arte Cubano en Madrid. España.

2009 Feria Internacional “Cuba Nostalgia”. Miami. EEUU

2009 Intervención en concierto de Jazz .La Zorra y el Cuervo. La Habana.

2009 Proyecto a Cielo Abierto. “Restaurarte”. Colateral a la X Bienal de la Habana. La Habana Vieja.

2009 “Pasos en Bienal”. Expo Colateral a la X Bienal de la Habana. Habana Vieja.

2009 Exposición Colectiva. “Encuentro”. Hotel Riviera. La  Habana. Cuba.

2009 Exposción Colectiva. “Encuentro”. Galería Luz y Oficios. La Habana. Cuba.

2008 “Rumba de Colores”.Galería Simonsbakken, Ciudad Sandnes, Noruega.

2008 Feria de Arte de Marbella. España.

2008 Exposición venta en Miami Beach. Estados Unidos de América.

2008 Exposición venta en el DF. México.

2008 Muestra de paisajes. Hotel Comodoro. Habana. Cuba.

2008 Muestra en el Salón Principal del Gato Tuerto. Habana. Cuba.

2008 Participación en la subasta por el V Aniversario del programa Sitio del Arte. Galería La Casona. Habana. Cuba.

2007 Muestra en Hotel Habana Libre. Habana. Cuba.

2007  Muestra en la Galería de Arte Habana. Habana. Cuba

2007 “Almas comunes”. Homenaje a los artistas. Centro Hispanoamericano de Cultura.

2007 Exposición Colectiva. Galería La Acacia.  Habana. Cuba.

2007 Participación en el Mural del Proyecto Lectura en el Prado.

2007 Encuentro Nacional de Grabado. Centro de Desarrollo de las Artes Visuales. Habana.

2007 “Casabe y matajíbaro”. Convento de Santa Clara, La Habana. Cuba.

2007 Exposición Colectiva en el Hotel Habana Libre. Habana. Cuba.

2006 Galería  Havana  Art.  Café. Colección  Mike  Watson.  Inglaterra.

2006 Galería Víctor Manuel. Habana. Cuba.

2006  Galería  Formas. Habana. Cuba.

2005 “ The Cuban reallity”. San  Juan. Puerto Rico.

2005 “Pintura fina”. París. Francia.

2005 “Juntos y revueltos”. Toronto. Canadá.

2004 Salón de la ciudad. Habana. Cuba.

2004 Cinco cubanos. Miami. EE.UU.

2004 Concurso de pintura rápida. Roma. Italia.

2004 Arte cubano. Hotel Fleur de lys. San José. Costa Rica.

2003 XIX  Salón  Fidelio Ponce de León. Cuba.

2003 VIII Bienal de la Habana. Expo “Entre amigos” en Presentación de Rev. Artes en Santo domingo. Hotel Sevilla.  Habana. Cuba.

2003 VIII Bienal de la Habana. Galería Víctor Manuel. Habana. Cuba

2003 XIX Salón Provincial Fidelio Ponce. Galería Alejo Carpentier, Camagüey. Cuba

2003 Concurso Nacional de Pintura, Escultura y Grabado PMA en acción 2004. Centro de Desarrollo de Artes Visuales. Habana. Cuba.

2003 II Bienal de Artes Plásticas y Salud Mental 2003. La Habana. Cuba

2003 Salón Playa 2003 “Servando Cabrera Moreno”. La Habana. Cuba

2003 Mural Colectivo NO A LA GUERRA. Marzo. La Habana. Cuba

2002 Salón Nacional de Artes Plásticas “Fayad Jamís”. Galería Emir Abdel Kader, Unión Árabe de Cuba. Habana. Cuba

2002 XVIII Salón Provincial Fidelio Ponce. Galería Alejo Carpentier, Camagüey. Cuba

2002 XI Salón de la Ciudad. Galería Alejo Carpentier. Camagüey. Cuba

2002 Reencuentro Artistas Plásticos Camagüey-Ciudad Habana. Cuba

2002 Homenaje de Artistas Plásticos camagüeyanos a la Oficina del Historiador. Sede Oficina del Historiador. Camagüey. Cuba

2001 Homenaje de Artistas Plásticos camagüeyanos a la Oficina del Historiador. Sede Oficina del Historiador. Camagüey. Cuba

2001 XVII Salón Provincial de Artes Plásticas Fidelio Ponce. Galería Alejo Carpentier. Camagüey.

2001 Homenaje de Artistas Plásticos camagüeyanos a la Oficina del Historiador. Galería Alejo Carpentier. Camagüey. Cuba

2001 X Salón de la Ciudad. Galería Alejo Carpentier. Camagüey. Cuba

2000  Salón Guernica. Galería de Arte. Nuevitas. Camagüey. Cuba

2000 XVI Salón Provincial de Artes Plásticas Fidelio Ponce. Galería Alejo Carpentier. Camagüey. Cuba

2000 “Luna en el Alba”. Casa de Cultura. Vertientes. Camagüey. Cuba

2000 Exposición Bipersonal. Casa de Cultura. Vertientes. Camagüey. Cuba

2000 IX Salón de la Ciudad. Galería Alejo Carpentier. Camagüey. Cuba

1999 Salón de Fin de Año. Galería MIRA. Casa del Joven Creador. Camagüey.

1999 XV Salón Provincial de A. Plásticas Fidelio Ponce. Galería Alejo Carpentier. Camagüey. Cuba

1999 Salón de Instructores de Arte. Centro Provincial de Cultura Comunitaria. Camagüey. Cuba

1999 Exposición de Dibujos. Matanzas. Cuba

1999 VIII Salón de la Ciudad. Galería Alejo Carpentier. Camagüey. Cuba

1998 X Graduación de Estudiantes de A. Plásticas. Galería Julián Morales. Uneac. Camagüey. Cuba

1998 Salón Eduardo Abela. Casa de Cultura. Vertientes. Camagüey. Cuba

1997 XIII Salón Provincial de Artes Plásticas Fidelio Ponce. Centro Provincial de A. Plásticas. Camagüey. Cuba

1997 Salón Eduardo Abela. Casa de Cultura. Vertientes. Camagüey. Cuba

1996 Muestra de Estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas de Camagüey. Casa Natal de El Mayor. Cuba

1996 V Salón de la Ciudad. Galería Alejo Carpentier. Camagüey. Cuba

1996 Expo de Estudiantes de Artes Plásticas de Camagüey. Galería MIRA. Casa del Joven Creador. Cuba

1995 Salón de Paisajes de la Escuela de Artes Plásticas de Camagüey. Galería Alejo Carpentier. Camagüey. Cuba

1994 Salón de Dibujo. Escuela de Artes Plásticas de Camagüey. Galería Alejo Carpentier.

OBRAS EN:

Museo Provincial Ignacio Agramonte. Camagüey.

Museo Estudiantil Jesús Suárez Gayol. Camagüey.

Estudios de Habana Radio. Habana. Cuba.

Instituto Cervantes de Berlín. Alemania.

COLECCIONES PRIVADAS:

Juan Grañena. Barcelona, España. Kiki Denis. New York, EE.UU. Víctor Serrano. Miami, EE.UU .Cornelio Dreiffus. Lausana, Suiza. Dinamarca. México. Puerto Rico. Canadá. Francia. Italia. Inglaterra. Bahamas. Colombia. República Dominicana. Grecia. Costa Rica. Andorra. Argentina. Japón. China. Alemania. Holanda. Bélgica. El Líbano. Brasil. Corea.

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS:

2014 Premio World Quality Commitment en la Categoría Oro, de la Convención Internacional BID a la Calidad, Innovación y Excelencia. París, Francia.

2002 Mención XVIII Salón Provincial Fidelio Ponce. Galería Alejo Carpentier, Camagüey. Cuba

2002 Mención XI Salón de la Ciudad. Camagüey. Cuba

2000 Mención.XVI Salón Provincial Fidelio Ponce. Galería Alejo Carpentier. Camagüey. Cuba

2000 Gran Premio y Premio AHS. Salón Guernica. Galería de Nuevitas. Cuba

1999 Premio AHS. XV Salón Fidelio Ponce. Galería Alejo Carpentier. Cuba

1998 Gran Premio. Salón Eduardo Abela. Vertientes. Cuba

1997 II Premio. Salón Eduardo Abela. Vertientes. Cuba

1996 II Premio. Salón Eduardo Abela. Vertientes. Cuba

1995 Mención. Salón de Paisajes de Estudiantes de la Escuela de Arte. Camagüey. Cuba

1995 Gran Premio. Salón Colateral. Jornada Científica. Camagüey. Cuba.

Libros ilustrados:

  • Casa primera.
  • Cuerda veloz.
  • Ella estaba donde no se sabía.
  • El capitán de los dormidos.
  • Romper el silencio.
  • El Búfalo Blanco.
  • Nuevas Cartografías Latinoamericanas.
  • Narradores cubanos de hoy.
  • Revista Sol y Son.
  • Revista Cuba Plus.
  • Revista Cuba Internacional.
  • Cuentos de papel.
  • Los hijos del Kamikaze.
  • Crónicas del mañana.

Otras participaciones

  • Donación de una obra al Instituto Cervantes de Berlín. Alemania.
  • Donación de una obra para el premio del Festival del Humor “Aquelarre 2008”.
  • Donación de una obra al programa Sitio del Arte por su V Aniversario.
  • Programa “ De la gran escena”
  • Varios spot televisivos.
  • Exposición personal en escena, donde Gerardo Alfonso hiciera su concierto por los 25 años de vida artística.
  • Homenaje de Eusebio Leal por haber trabajados en proyectos del centro histórico.
  • Programa “Hurón Azul”.
  • Programa “Arte Video”.
  • Revista televisiva “Buenos días”.
  • Culturales del Noticiero Nacional de Televisión Cubana.
  • Programa “Luces y Sombras” de Habana Radio.
  • Programa Radio Habana Cuba.
  • Intervención en Radio Rebelde.
  • Proyecto de curaduría “Casabe y matajíbaro”.
  • Programa “Conexión”.
  • Programa “De tarde en Casa”.
  • Programa “23 y M”.
  • Programa “Sitio del Arte”.
  • Varios programas del Canal Habana.

 

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Análisis crítico de su Obra

ARTICULO  PUBLICADO  EN LA REVISTA:  OPUS HABANA

Vol.VIII  No. 3  Marzo del 2005

El  dilema de la existencia

La  frase  ¨Pienso, luego existo¨,  formulada  por  Renato  Descartes  en  el  siglo XVII,  ha trascendido  en  la historia  de la filosofía  por  su esencia  racionalista, sin embargo, fuera de contexto  y despojada de su enunciado original, sirve de fundamento  a  Maykel  Herrera (Camagüey,1979)  para  articular un discurso  de  profundo contenido  humanista. La elipsis  en  la frase es, en sí misma, una clave para  desandar los vericuetos por los que ha atravesado  la  obra del pintor, desde su graduación en la escuela de artes plásticas de Camagüey hasta ahora .En la convulsa década del  90,  la urgencia de un mercado  de  arte insipiente en la isla, impone a nuestros creadores  la necesidad de insertar  el discurso visual en los circuitos internacionales.

Maykel, que durante su época de estudiante  adoptó  valores más cercanos al academicismo, comienza a plantearse una estrategia acorde  con las tendencias practicadas  por la generación de los 80. Es imposible escapar  ileso a las oleadas de excesivo vanguardismo y al discurso contestatario, que en casos  puntuales, sacrifica el contenido de la obra a favor del tan llevado  y traído postmodernismo. En medio de una marea que se mueve  a favor del instalacionismo o  el performance, incluso desde las posiciones  institucionales, surge la serie ¨ysla forever¨¨, expuesta  en el XVII  salón de Artes Plásticas  Fidelio Ponce, en Camagüey.

En  ¨ysla…¨ el   concepto  de insularidad, basamento  casi  epistemológico  de la sociedad cubana, sale a la palestra. El símbolo, la metáfora, la cita y la recontextualización  emergen en postura reflexiva para  poner en entredicho  conceptos tan recurrentes como la identidad, la nacionalidad y la cubanía.

Después vendrán otras series: Por dentro y por fuera, en la que comparte con Isabel De las Mercedes, quien representa uno de los más genuinos valores  del arte  Naif  camagüeyano; luego con un acercamiento casi inevitable  al soporte tridimensional, incursiona en el instalacionismo. De esta etapa  sobresale un guayo gigante  dispuesto a escurrir y purificar nuestras esencias.

En un intento más atrevido, el artista se apropia de las posibilidades expresivas que ofrece el performance, retoma el tema de la insularidad  y da incluso su propia sangre para pintar  con ella  una reproducción  a  la usanza de las primeras impresiones gráficas que dejaron constancia  del contorno físico de  nuestro país. En esta transfusión geográfica  agota  (por el momento) sus  intenciones  de recalar  en  la efímera existencia del  body art.

Aparece entonces una oportunidad para despejar las dudas existenciales. Seres que cargan a cuestas sus imperfecciones  y frustraciones. Para extraer  el dolor también hay que desgarrar  la tela. En el espacio atiborrado  aparecen los trazos caóticos  y las texturas sobre la pincelada desenfrenada.

La gestualidad de action paintig inaugura  una singular interacción  con la obra que por si sola  parece  confesar uno por uno sus pecados.

Los Riesgos que aún no terminan, la Fatiga de la Conciencia o, inesperadamente, El suicidio de un niño, provocan un estado de remordimiento  que cuestiona las inevitables  debilidades de la naturaleza humana. Maykel llega  a ¨Luego  existo¨ con la misma audacia con que sume su inserción en el gremio artístico de la capital. Aquí  hecha el ancla  para detener la travesía  que una vez lo sedujo a desembarcar  en  la ¨tierra prometida¨.

Ahora  en un nuevo escenario (su estudio –taller en el centro histórico de  la Habana vieja ), la perspectiva humana adquiere  matices inexplorados por el artista.

Desde  la vigilia, la sucesión  de rostros lastima como un latigazo  que abre viejas heridas del espíritu y la carne. Somos víctimas, pero al mismo tiempo culpables de nuestras miserias. En esa rigidez que nos frustra los sueños, quedamos atrapados sin escapatoria, con el único consuelo de lo que pudimos ser o hacer. La serie ¨Anquilosis¨ reafirma una vocación genuina por la naturaleza del hombre  en su concepto más genérico. Son retratos y no precisamente para alabar nuestras beldades. Son retratos  al alma, que en cualquier momento puede rompérsenos  con la misma fragilidad  con que un globo estalla en las manos de un niño.

El acto de creación se convierte entonces en un ritual de exorcismo. Cada persona  carga sus propios ángeles y demonios. Pero la intención no es trillar historias, sino más bien provocarlas con una visión  abarcadora de la tragedia humana.

El anciano que antes cosía sus anhelos rotos, ahora sonríe discretamente, pues a fin de cuentas la vida no se acaba todavía ( Cumpleaños de una sonrisa ).Los personajes se repiten pero también se reconocen en situaciones (otras).En una suerte de autorretrato, el espejo devuelve una imagen conocida, sólo aparentemente (La ilusión que también ayuda).Sin ropajes, las aspiraciones quedan al desnudo y esos pequeños sueños que también ayudan a vivir  se convierten, una vez más, en el refugio necesario.

Maykel,  como un perfecto equilibrista, camina por la cuerda floja de los sentimientos, de la cual penden las frustraciones  y maquinaciones que caracterizan  el comportamiento del hombre, tan complejo como impredecible en su devenir.

En su más reciente serie, ¨´Quimera en riesgo¨, valida los atributos que ya le pertenecen: La complejidad formal  que se teje a través de todo el lienzo con la soltura cromática  del dril ping. Con la reiteración de iconos como el globo o el goldfish construye un discurso  metafórico que refuerza la fragilidad como estado permanente.

La máxima de Descartes: ¨Pienso, luego existo¨ aún atormenta el ingenio del artista. Develar los caminos de la existencia  es un ejercicio arduo, de continua  negación y reconocimiento. Sólo el dilema nos obliga a seguir, pues cuanto más nos acercamos a la verdad más alejados estamos de ella.

   Yuleina   Barredo    Periodista de la Televisión Cubana.

 

El artista ha de ser ciego a las distinciones entre convenciones formales “admitidas” y “no admitidas”, sordo a las exigencias y enseñanzas efímeras de su época concreta. Ha de observar solo la tendencia de la necesidad interior y atender solo a sus dictados.

Vasili Kandinsky

 

“De lo espiritual en el arte”

Consecuente con la postura del pintor abstracto, Maykel Herrera (Camagüey, 1979) ha hecho caso omiso de las modas en el arte para producir una obra que instrumenta su percepción entre la realidad concreta y las complejidades del espíritu. Ha incursionado con mayor o menor brevedad en diferentes modos de expresión plástica (lo cual incluye el instalacionismo y la performance), pero por bastante tiempo se ha mantenido apegado a la pintura, espacio de creación en el cual se desenvuelve con destreza y cuyas prerrogativas lo mantienen cautivo dentro de su propia búsqueda formal, asumida sin prejuicio y aprovechando el don de su oficio. Es precisamente con este medio artístico que el creador ha podido andar el escabroso camino de los incluidos en el contexto plástico cubano, donde la pintura es tan versátil como raigal.

Colorido y estridente, su quehacer se hace reconocible y se distingue por su conflictividad tanto en lo compositivo como en su contenido de evidente corte freudiano.

La figuración retratística de sus protagonistas, se conecta con los fondos abstractos a través de drippings que revelan el cómodo movimiento  del autor por varios lenguajes artísticos. Pareciera que Maykel quiere conquistarlos todos y subyugarlos en un mismo espacio, en el corto largo de un lienzo. En él sus personajes siempre aparecen protegidos por una aureola brillante que los resalta y mitifica en claro juego entre lo sublime y lo terrenal. En algunas de las zonas de sus cuadros, la abstracción alcanza gran solidez y autonomía. Estas, sin embargo, operan en el conjunto como el fondo onírico donde el artista sitúa sus historias. Son fondos rojizos y ardientes, irregulares y confusos que sobrecogen y absorben. Sus composiciones, bien alejadas de la síntesis, mas no de lo simbólico, son prolíferas en detalles y todos importantes, lo que con frecuencia produce varias líneas de fuga  y una reacción desconcertante en el espectador debido a los imperativos de las lecturas sugeridas tanto por el conjunto como por cada elemento representado. Sus trabajos testimonian su eficacia técnica, pero lo que realmente inquieta de ellos es esa profusión de elementos y pinceladas.

Es un artista que narra situaciones existenciales y que trasmite estados mentales y sentimentales. Es esta la directriz discursiva que ha guiado coherentemente toda su carrera hasta hoy. En todos los momentos, ha apostado como propuesta estética por un universo codificado, recargado y elocuente que se deriva del interés del artista por ubicar el individuo ya no solo en un contexto social, sino también en el propio conflicto subjetivo que se genera a partir de la interacción con este. Este tema en su obra se abre como una obsesión.

Desde la pintura las circunstancias que evoca, más que detenidas en el tiempo, sugieren un estatus de progresión que se concatena con las preocupaciones filosóficas y humanistas del artista quien en su última serie está trabajando la infancia como metáfora de vulnerabilidad, adaptación e inocencia. Este trabajo, en el que ha ensanchado sus espacios hacia el gran formato, será exhibido próximamente en la galería habanera La Acacia, pero un adelanto ha podido apreciarse recientemente en la exposición Casabe y matajíbaro, en el Convento de Santa Clara, en el Centro Histórico de La Habana. Por deseo de este artista, los camagüeyanos dedicados a la plástica y residentes en, se reunieron en este espacio con la idea de unir generaciones y recordar los orígenes. Según Maykel, “independientemente de que uno tenga antojos de este tipo, la plástica cubana es una sola”; pero esta iniciativa romántica ha revelado las aportaciones de esta peculiar provincia cubana a la creación nacional. Desde nombres ampliamente reconocidos como Roberto Fabelo, Flora Fong y Aisar Jalil, hasta representantes del arte más joven como Esterio Segura, Franklin Álvarez, Aziyadée Ruiz y Alain Pino, formaron parte de la nómina de esta propuesta a la cual acudieron con obras representativas del quehacer de cada uno.

Maykel, quien dirigió y curó este proyecto, participó con dos obras en las que nociones de aceptación, conformidad y disciplina, se alistan en un deber ser de niños representantes de diferentes zonas del planeta o de disímiles épocas o credos. Cucharas y ollas se ofrecen como sostén de estos personajes; metonimias de la alimentación desde una postura cínica que vuelve a mirar, quizá de un modo menos hiriente, pero igual de alusivo, a uno de los asuntos  fundamentales y más manidos de la humanidad.

Para Maykel lo importante no es estar a la vanguardia, no es inventar un nuevo modo ni decir lo nunca dicho. Para él lo relevante es expresar, con vocación humanista y soltura desbocada, una postura ética sostenida desde la fuerza que el signo y el color le ofrecen. Mira todo su entorno desde ese estatus abstraído con la capacidad que poseen los artistas para colocarse en otra dimensión, y lo exterioriza atendiendo a los dictados de su necesidad interior.

Onedys Calvo Noya

Especialista en Artes Plásticas

Oficina del Historiador

 

Fiesta de Príncipe

Cuando veo las fotografías que inicialmente inspiraron a los cuadros de Maykel Herrera una inusitada decepción ocupa mis sentidos. La pintura de este joven artista,  preciosista, sutil y un tanto onírica, supera a golpe de escorzos, relieves, empastes  y veladuras  hasta los más perfectos rasgos faciales creados por la madre natura. Sus personajes flotan en diversas atmósferas, sepias, ocres y de un peculiar dorado añejo junto a gráciles texturas y diversos elementos compositivos típicos de su poética.  En esta selección  disímiles artistas de diversas manifestaciones intervienen su obra impregnándolas con su impronta. Para y por pequeños príncipes se hace esta fiesta de colores y trazos. Niños de distintas edades son captados, más bien sorprendidos por la paleta del pintor en diversas actividades con la inocencia y la candidez de sus expresiones.

                                                                       Cecilia Crespo.  Periodista especialista en artes visuales

 

Sazón completo… para condimentar la imaginación

Pocas veces, la producción artística de un creador es tan exacto reflejo de su personalidad. En cada cuadro de Maikel Herrera está el espíritu de este ser animoso y activo, sencillo y bonachón, noble y travieso como un niño, que con sus iconografías ha cautivado a tantos y tantos admiradores, entre los que no puedo negar mi casi fanática  afiliación.

Hoy nos ha convocado a disfrutar de este Sazón completo. Imaginativo y culinario título, que también es extroversión fiel del sarcasmo y el humor natural que igualmente le caracterizan.

Aquí se reúnen diferentes etapas de una fértil y aún corta vida artística. Y quizás lo hizo con el perverso empeño de “demostrar” que su arte puede trascender estilos y tendencias, oficios y habilidades técnicas, desde un discurso  que regodea el academicismo hiperrealista para debatirse en místicos ambientes de luces, sombras, símbolos y metáforas, hasta el  sugerente lenguaje de la abstracción, en el que las manchas, los colores y las líneas asumen ese recurrente interés por situar al hombre y su convulso mundo de principios de milenio en el centro protagónico  de sus obras.

Por ello, Maikel, veámoslo desde su proyección  académica, figurativa o abstracta,  siempre ha sido un artista de la experimentación, de la necesidad de encontrarnos y encontrarse a través de un arte que, ante todo, es síntesis de cubanía, de identidad y de auto-reconocimiento. En esa extraña simbiosis de lo bello, lo conceptual, lo lúdico, lo adverso y lo complejo, la obra de este artífice nos conduce siempre a asuntos propios de nuestro tiempo, de nuestras alegrías e infortunios, para lo cual ha hecho de su oficio un audaz manipulador de los sentimientos del hombre insular, de los que extrae esencias y entreteje fabulaciones que nos atrapan, comprometen y asumimos  con tanta fuerza que de alguna manera quedan en la razón y el juicio individual de cada espectador.

Sabido es que la formulación de analogías entre la poesía y la pintura se remonta a la afirmación de Simónides de Ceos en el siglo V a. C., según la cual “la pintura es poesía silenciosa, la poesía es pintura que habla”. ¿Y qué es, si no poesía, este conjunto de obras? Fecunda lírica la de Maikel, cuyo silencio solamente podemos admitir desde el concepto de la fonología, del sonido, porque de sus cuadros, de cada una de estas piezas con matices propios, emanan cantos, aullidos, clamores y arengas que nos detienen frente a sí para conjurarnos, o quizás para liarnos  en complejas circunstancias existenciales pletóricas de gozos, ensueños, tristezas o frustraciones…

Y ese juego con la psiquis lo asume Maikel con plena conciencia. Bien sabe él que  los seres humanos indagamos sobre el significado de todas las cosas. Y su obra está llena de cosas y de significados. El arte es, cuando se trata de obras como estas, algo muy serio que nos incita e impacienta, y mucho más cuando nos permite conocer la forma en que “otros”  perciben nuestra realidad, que es la misma realidad del pintor, quien también, de alguna manera, nos sugiere cómo enfrentar o interactuar con esa realidad.

En tal sentido este artífice establece una serie de discursos conceptuales en los que atribuye al arte una de sus  funciones más importantes: la de evidenciar, analizar e interpretar el funcionamiento de la sociedad de la cual procede. Por tal motivo, su creación plástica hay que disfrutarla también desde los postulados del escritor y filósofo italiano Umberto Eco, extraordinario experto en semiótica quien definió el concepto de “obra abierta”, es decir, en tanto nos deleitamos espiritualmente, debemos aportar una parte fundamental de la significación y la funcionalidad de cada uno de estos cuadros, cuyas reales dimensiones filosóficas no están precisamente en la simple mirada del objeto artístico.

Siendo Maikel aún tan joven y con tanto camino por andar en el difícil mundo de la creación artística, quizás alguien considere prematuro afirmar que ya ha alcanzado plena madurez profesional… en un tiempo no muy lejano seguramente ese calificativo no será suficiente, porque entonces tendremos que reconocer que estamos en presencia de todo un maestro del arte.  Ante la duda, que hable su obra, para eso se ha concebido y puesto ante ustedes este Sazón completo…. Sírvanse, disfrútenlo… y condimenten su imaginación.

Muchas gracias

Jorge Rivas Rodríguez

La Habana, El Gato Tuerto, 10 de julio del 2009.

 

Exclamar “¡Ya no estamos en los ochenta!” resulta, en el año 2006, una verdadera perogrullada. Más rentable  sería advertir que nos hallamos en una década sin denominación propia que ha sido, hasta cierto punto,  prolongación, consecuencia y compendio de todo lo precedente. Estamos hablando de arte, del arte en Cuba, y en este momento, por supuesto.

Para los que estuvimos implicados en la tempestad de los setenta, la década siguiente fue una ilusión activa que se renovaba de forma patente, podíamos coquetear con los cambios y, de cierto modo, fuimos parte de los mismos. Asistimos a las innovaciones casi sin darnos cuenta. Cada exposición, cada nuevo proyecto, negaba en parte al anterior y, al mismo tiempo, lo reafirmaba. Volumen I, Hexágono, 4 x 4, Puré, Arte Calle, Grupo Provisional… se incorporaban con una urgencia que apenas daba tiempo para discutir y demarcar el sitio que le correspondía a cada uno en esta historia. El arte parecía una gran fiesta con pocos bocaditos y menos jaiboles, pero nos aportaba, al menos,  el pan nuestro de cada día. De pronto, a fines de los ochenta, ocurrió el desacople, hubo como un descoyuntamiento general y  todo se dispersó. Las más variadas plazas esperaban al arte (artista) cubano.

Ahora nadie se sorprende porque los grabadores pinten, los escultores se conviertan en instalacionistas, los pintores conciban esculturas y  todos, absolutamente todos, hagan fotografía… digital. Son los tiempos que corren muy de prisa. Nada de esto sucedía tres décadas atrás: los grabadores consideraban una irreverencia manipular un grabado, los impresos en off-set no eran considerados obra de arte; los pintores se cuidaban mucho de alterar la topografía del lienzo… Sólo los escasos matéricos agregaban y se atrevían, mientras los fotógrafos creían aún en la fuerza de la imagen pura, los claros oscuros y en la captación de lo épico.

A pesar de (o por) esta realidad cambiante que se impone ante nuestros ojos día tras día, no cabe dudas que Maykel Herrera (Vertientes, Camagüey, 1979) es una figura que logra desconcertarme cuando asumo el papel de “historiador-biógrafo” y despliego, gracias al Visor de imágenes y fax de Windows,  una amplia retrospectiva de piezas creadas por el artista en sus diez años de labor  artística. Descubro, en primer lugar, que desde  hace una década, a partir de su graduación en la Escuela Profesional de Arte de Camagüey, en 1996, se ha desempeñado con una disciplina de carácter teutón, desarrollando series periódicas que suponen  una especie de “cambio de piel” en su obra. Cada vez que esto acontece deja atrás la anterior y renueva las situaciones, los lenguajes y las escenas. Los personajes van y vienen en un incesante baile de disfraces mientras los objetos representados trastocan las funciones para los que fueron creados originalmente. El ambiente del cuadro sufre continuas  transformaciones en el decorado como si fuera una tramoya móvil que se desplazara en un escenario giratorio ante los espectadores. Este juego se repite una y otra vez y entonces no queda otra opción que  preguntamos ¿Qué pretende el pintor? Acaso será dejarnos sin pistas o, ansía ir a la búsqueda de un estilo personal, o de la apropiación de un tema que aparenta escapar constantemente de las telas.  En el arte cubano esta actitud de cambio frecuente fue asumida por algunos pintores de la importancia de Mariano Rodríguez (1912-1990) que en diversos ciclos, cronometrados por lustros o décadas, variaba de un estilo para el otro mientras los temas sufrían solamente transformaciones formales.

De cierto modo Maykel ha repetido, sin proponérselo, esta fórmula, pero como artista de este siglo, ha incorporado lenguajes y medios propios de nuestros tiempos. De ahí  que un buen día  realizara en la ciudad de Camagüey algunos performances como Coge tu arroz estético aquí (2003), donde despachó al público 200 libras de arroz desde un mostrador habilitado al efecto, mientras él desempeñaba las funciones de bodeguero performático. En otra experiencia de este tipo, en la misma ciudad, su madre, enfermera de profesión, extrajo con una jeringuilla sangre del brazo del pintor, el cual, posteriormente, trazó con su propia sangre sobre un lienzo preparado de antemano, una esquemática isla de Cuba, a la manera de aquellos primitivos mapas del siglo XVI, posteriores a Juan de la Cosa. Siempre en Camagüey emprende la ejecución de una obra a cuatro manos con la pintora naif  Isabel de las Mercedes. Transgresora ella de las leyes de la perspectiva, conocedor él  de todas las que hay que conocer, se establece un maridaje entre ambos  que los vincula con la  serie Dando y dando, de Ángel Ramírez, versión plástica de los dúos musicales tan en boga.

Estas experiencias performáticas contrastan quizá de manera discordante, aunque no incompatible, con su quehacer actual  más inclinado a la pintura-pintura de carácter alegórico con un evidente sustrato autobiográfico.

No tengo objeción alguna conque un plástico transite del performance al caballete tradicional sin  transiciones dolorosas y  costosas pero nos queda una duda acerca del proceso  por el cual el artista enfrenta y resuelve internamente las contradicciones que pueden generarse al traspasar ciertos límites, invisibles al ojo humano pero reales en el proceso creativo.  Al parecer nada de esto preocupa al artista, y cuando se le interroga al respecto su respuesta se fundamenta en la necesidad de no quedar atrapado por un medio tan “tradicional” como la pintura-pintura.

El mismo artista trata de explicarlo: … “juego con la paradoja inevitable que es el arte-comercio, acudiendo a la representación del carácter seriado de la obra, a los factores cuantitativos que nada tienen que ver con la labor artística, y a la dosificación exacta y rígida del producto. Estas afectaciones, a veces inconscientes, ya casi no nos permiten dilucidar si es el arte el que se convierte en mercancía o si es la mercancía en arte. De cualquier modo no nos podremos despegar tan fácil, de esta insuficiente unión, convivamos con ella pero respetando el papel del artista, que se ha fundido en comunión con la vida para dar lugar a nuestros sentimientos estéticos”.

Efímero a veces, complacido por la trascendencia casi siempre, Maykel parece contradecirse en cada nueva operación artística, su trayectoria podría titularse, con talante sensacionalista, Del performance al retrato o Surrealista y abstracto, pero pensamos que además de las motivaciones artísticas o económicas que inciten al artista a crear  un cuadro, un impreso, una obra tridimensional o cualquier tipo de acción plástica o el producto del empleo de nuevas tecnologías, son una forma de llamar la atención sobre su autor, un grito o una manera de reír, de burlarse de los demás. Algunos suman todas al mismo tiempo, otros como Maykel, seleccionan a gusto y prefieren una elaborada mezcla de factores para decidir lo que va a dejar a la vista y lo que nos oculta para hacernos participar en su juego.

“No hay dudas de que Maykel se ha propuesto sacudir al espectador para que comparta inteligentemente sus inquietudes existenciales. La provocación puede hacerse efectiva si nos detenemos a examinar las atmósferas de sus obras, las figuraciones, las texturas, los colores, el juego habilidoso de oscuridades e impurezas con que trabaja, el empleo novedoso de valores simbólicos socorridos”, nos dice Eduardo Albert.

Dejándonos arrastrar por esa extravagante tendencia que nos impele a ubicar “a todo y a todos” en algún lugar de este mundo del arte, ya sea temporal, generacional o estético, pudiéramos considerar a Maykel un producto de los noventa tardíos, clasificación bastante cómoda en la que incluiríamos a una enorme cantidad de artistas de las artes visuales que no conocieron los hechos que motivaron el Juego de pelota (el de la plástica) y  así fueron arribando por diversos medios al Período Especial. Comenzaron a exponer después de Las metáforas del templo, en la Era de las Bicicletas y Camellos; entre round y round de la Quinta (1994), Sexta (1997) y Séptima Bienal de La Habana (2000). De algunos de aquellos nombres y obras, que fueron apareciendo por oleadas crecientes, ya pocos se acuerdan (o los que se olvidaron fueron ellos); otros, los menos, “ascendieron” al cielo y allí permanecen bien establecidos en sus posiciones mientras la mayoría se encuentra dando vueltas en el limbo como dignos continuadores del Nuevo Arte Cubano, para llegar a discernir si se quedaron definitivamente sin boleto de entrada para el Renacimiento Cubano.

Por tanto, los noventistas son difíciles de catalogar, ellos mismos se ocupan de romper, en mucha ocasiones, los posibles cordones umbilicales que los unen con el pasado, aunque el código genético continúe vigente. En los pintores como Maykel Herrera la marca de origen se encuentra muy disgregada y en su caso hallamos reminiscencias de los sesenta marcadas por la nueva figuración. No excluye las experiencias del bad painting de los ochenta, ni el dripping del expresionismo abstracto; mientras, por otro lado, retoma el placer de recrear el retrato a partir de “personajes anónimos” con cierta afinidad con el fotorrealismo cubano de los setenta. A esta ecléctica mezcla hay que adicionar la actualización que impone un artista que no ha rebasado los treinta años en los inicios del tercer milenio.

Donde más se evidencia lo expuesto con anterioridad es en su serie titulada Anquilosis, conjunto de obras sin título individual, aunque yo como espectador, tenga la tentación de titularlas Naturalezas muertas. Estas piezas, donde anidan seres con rostros “conocidos” y, al mismo tiempo, sin nombre, conviven e interactúan con objetos (donde ellos mismos son objeto) vestidos con impecable indumentaria de presidiarios, mientras deliran o dudan, tratan de escalar o simplemente aguardan. Los objetos que pueblan este microcosmos de Maykel: escaleras, globos, fichas de dominó, bolos, palmas, desempeñan el papel de elementos escenográficos y no se diferencian mucho de los que encontramos en series anteriores y posteriores del artista, por lo que se convierten, de hecho, en signos con variados significados empleados por el  pintor. Al fin y al cabo estos personajes son deudores de aquellos habitantes de sus obras iniciales representados sin rostros, abiertos en canal  y con los miembros mutilados que parecían ir al encuentro del Fin del Mundo.

Maykel sintetiza su poética: “trato de que las imágenes se mantengan en un nivel estable en cuanto a las dimensiones ya que las anécdotas están muy aparejadas al contenido central y considero que no es pertinente restarle o aumentarle interés a ninguna de estas impresiones en particular, puesto que tienen para mí la misma intensidad”.

En otra de las más recientes series del artista Quimera en riesgos, la quietud, la inactividad quedan atrás, allí todo está en movimiento, se golpea, se dispara o, está a punto. Lo real  y lo irreal, lo físico y lo metafísico se dan la mano, los personajes actúan en un espacio (escenario) dispuesto por el pintor; como en ninguna otra serie los títulos asumen un papel determinante. A través de éstos podemos llegar a nuestras propias conclusiones que no son necesariamente las consideradas por el autor.

De este modo, una tras otra, las series van acumulando experiencias personales o apropiaciones; ir del performance al retrato no es un estigma; desdoblarse de figurativo en abstracto tampoco, todo es cuestión de tiempo. La estación definitiva donde las inquietudes del artista se detendrán es posible esté aún lejos, mientras tanto cada nueva serie le ofrece la posibilidad de experimentar con nuevas situaciones, nuevos personajes y entonces,  no sé qué ocurrirá ¿acaso lo sabe Maykel?

José Veigas

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